martes, 19 de abril de 2011

DIAGUITAS

Zona geográfica en donde habitaban: Habitaban los cerros y valles del noroeste de Argentina (NOA), en las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, norte de San Juan, extremo noroeste de Córdoba (Argentina) y el Norte Chico de Chile, en los valles transversales de las r
egiones de Atacama y Coquimbo teniendo al
oeste de los Ande
s como límite aproximado e
l río Choapa.
Aún se conservan restos de sus ingeniosas con
strucciones llamadas por los quechuas púkara (o pucará) como la Ciudadela de los
Quilmes en Tucumán, Tilcara en Jujuy, Fuerte Quemado en Catamarca, Tolombón, Chicoana, y Atapsi en Salta, etc.


Vestimenta: Del tipo de vestimenta que usaban los diaguitas, se sabe que utilizaron el algodón y la lana de llama. Restos arqueológicos han podido determinar que utilizaban collares y adornos de piedra de malaquita y de conchas.




Desarrollo tecnológico: Los diaguitas eran diestros alfareros. Cada familia fabricaba sus ollas, cántaros y vasijas. Además, había artesanos especializados que reliazaba, las urnas funerarias, donde los diaguitas enterraban a sus muertos. El desarrollo de la alfarería lo clasificaron en tres etapas:

• Diaguita I o "Transición"
Realizaban escudillos (platos semiesféricos achatados) con líneas y figuras geométricas por los lados, desde simples escalas rojo - negro a rojas y negro sobre fondo blanco, divididas por una figura antropomorfa o zoomorfa. En esta fase y en la II aparecieron los jarros zapatos. La metalurgia era simple y escasa.






• Diaguita II o "Clásica"
Construyeron platos con borde cilíndrico, el cual puede abrirse a medida que aumenta la altura.


• Diaguita III o "Diaguita . Inca"
En los diseños aparecieron los triángulos, reticulados y "tableros de ajedrez", los jarros de asa vertical, arríbalos y otros diseños. Los entierros eran acompañados por cerámicas elaboradas con diseños locales y con diseños Incas, pero casi todas elaboradas en los Valles, sólo en casos emblemáticos eran enterrados con cerámicas provenientes del Cusco. La metalúrgica se enriqueció con aportes andinos como cinceles, tumis (cuchillos semilunares) y topus (prendedores) generalmente de cobre o bronce, el oro resultaba muy escaso y asociados a adornos traídos del Cusco.



Arquitectura:
Fueron pueblos sedentarios bien constituido. Vivían en aldeas cuyas chozas estaban elaboradas de un armazón de palos cubiertos por ramas y vegetales.
Sus casas fueron de piedra, con paredes de pircas secas o de barro amasado cuyo espesor oscilaba entre los 0.50 y los 2 metros de espesor En líneas generales, su planta era rectangular y el techo un sólido armazón plano construido con vigas y tablones de cardón recubiertas de cañas, al que se le agregaba un cuadriculado de materia vegetal sobre el que se echaba una capa de barro amasado, mezclado con paja y otras sustancias, construcción denominada "techo de torta".
Aunque la planta rectangular fue lo más común, también las hubo cuadradas, circulares, elípticas, semicirculares y hasta de forma irregular. La superficie cubierta osciló entre los 12 y los 16 m2 aunque las hubo también de hasta 40m2 y más también, posiblemente residencias de individuos de importancia, templos o habitáculos múltiples. Disponían de puertas y ventanas no muy amplias, cuyos cimientos y sus primeras ringleras de hallaban marcados con grandes lajas. Había también de una, dos, tres y hasta cuatro habitaciones que, en algunos casos, se intercomunicaban entre sí e incluso, con otras moradas, a través de corredores, los pisos cubiertos total o parcialmente por lajas.
En las ciudades y poblados diaguitas y calchaquíes destacaban edificios particulares y públicos, estos últimos de carácter militar o religioso y otros, más rudimentarios, que sirvieron silos, almacenes y corrales. Esas poblaciones, que en tiempos de la conquista fueron llamados "pueblos viejos", estuvieron situados generalmente, al pie de los cerros, no así sus fortalezas, los "pucará", que fueron edificados en la parte alta. Hacia ellos se dirigían que los habitantes de las primeras en tiempos de guerra ya que disponían de murallas adecuadas.





Forma de escritura: Había una fluctuación gráfica entre sorda y sonoro (la cual debe originarse en la tradicional mala audición de los españoles frente a las lenguas indígenas)
• Ao, hao, ahao: pueblo
• Gasta : pueblo
• Kakanchik : Nombre de una deidad al parecer de la fertilidad
• Titakin: Señor y rey
• Zupka: "altar", lugar de sacrificio


Producción literaria: El idioma del pueblo diaguita era el kakán, que según las fuentes se lo llama también kaká, caca kaka y chaka. Era una lengua que actualmente esta extinguida, de la que se conservan topónimos y otras escasas palabras en la que el habla coloquial. Existe actualmente un único documento en donde alguien afirma haber tenido conocimiento directo de la existencia de la lengua kakán, que es la carta del Padre Alonso de Barzana de la Compañía de Jesús en Asunción del Paraguay en 1594.
En su pronunciación existían dos tipos de entonación pero no daban los rasgos fonéticos (acentos, alargamiento vocálicos y curva tonal) que las caracterizaban. Se cree que la entonación montañesa es lo único que queda claro, inconfundible, de la desaparecida lengua cacana que en el siglo XVII se hablaba todavía en toda la zona montañesa del noroeste argentino. Nunca se supo cómo se hablaba el kakán, se cree que se hablaba de forma gurutal, es decir, haciendo sonidos verbales y faringeales. La articulación se hacía solo con el paladar.

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